LA PINGOLLA.SANTA MISA

Félix Barroso Gutiérrez

Recientemente, en una sesión de control parlamentario, Pablo Iglesias Turrión, de Podemos, inquirió a don Mariano Rajoy Brey, el barbado gallego, por la gran corrupción que acosa al PP.  Don Mariano le respondió: “suerte que no estemos en la época de Robespierre, porque tendríamos un problema”.  Don Mariano fue aquel que, siendo presidente de la Diputación Provincial de Pontevedra (año 1983), escribió un par de artículos en el periódico “El Faro de Vigo”, donde apostaba por la teoría racista que se sustenta en el determinismo biológico.  Según lo publicado, Rajoy ensalzaba la estirpe de la que proceden ciertas personas, lo que les llevaría de algún modo a erigirse en los “salvadores de la Patria”.  A algunos les sonará esta música al auge de los fascismos europeos allá por los años 30 del pasado siglo.

¿Acaso sabrá en realidad don Mariano quién fue Maximilien Robespierre, al que apodaron “El Incorruptible”?  ¿Conocerá algo sobre este abogado, escritor, gran orador, prestigiosa figura de la Revolución Francesa, siendo por dos veces presidente de la Convención Nacional y miembro del Comité de Salvación Pública?  ¿Tal vez oyó decir que Robespierre perseguía una República Democrática y Virtuosa y que le apoyaban incondicionalmente todos los “sans-culottes” (clases bajas y revolucionarias) de aquella Francia harta de absolutas y tiránicas monarquías borbónicas…?  No, ni mucho menos.  Don Mariano ha oído campanas y no sabe dónde.  Para él, todo lo que no sea correctamente político es fruto de las asechanzas de Robespierre, máxime si algunos heterodoxos intentan mesarle sus entrecanas barbas.  Para otros, la culpa radicaba en “el contubernio judeo-masónico y comunista”.

Pero Pablo Iglesias Turrión es todo un Robespierre y ahora más que antes, pues su grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados ha tenido la osadía de presentar una proposición no de ley para que TVE suprimiera la emisión de la santa misa de su programación.  Decía mi buen amigo y paisano Eladio Jiménez Hernández, que era solterón y todo un cachondo mental, aquello de “con una misa y un guarrapu, hay pa tó el añu: si puedi sel, la misa corta y el guarrapu largu”.

Eladio se dejó caer por el mundo un 3 de octubre de 1926, cuando también lo hacía el celebrado contrabajista de jazz Ray Brown.  Era domingo y las campanas repicaban por santa Virila y san Leudomiro.  Eladio heredó el apodo de su padre: Genaro Jiménez Montero, al que le decían “El Tanquillu” (nombre que daban en el lugar a la rana de San Antonio).  Su madre se llamaba Gregoria Hernández Caletrío.  Era bastante anticlerical el amigo Eladio.  También afirmaba que “la misa y el pimientu son cósah de pocu alimentu” y que iría más a misa si la dijera el cura de Martinebrón (una alquería jurdana que quedó anegada por el reculaje del embalse de Gabriel y Galán).  Según el nieto paterno de Ti Pedro Jiménez García y de Ti Antonia Montero Blasco, “el cura de Martinebrón dicía chahcarrílluh a la hora del sermón y daba jamón con vinu al tomal la comunión”.

¿Cómo se le ocurriría al grupo parlamentario de Podemos lanzar tal proposición, con la legión de meapilas, guatimañas, sepulcros blanqueados, beatas y gente de golpe diario en el pecho que tanto se prodiga por estas latitudes?  Hasta el Papa Francisco lo ha comentado en una de sus misas matutinas en su residencia de Casa de Santa Marta: “Pienso en tantos cristianos, que son católicos, pero sin entusiasmo y están amargados.  Van a misa todos los domingos, pero después piensan que no deben implicarse.  Cristianos hipócritas: ¡Tenemos tantos en la Iglesia, tenemos tantos…!”  De esta calaña fueron todos aquellos curas de “cotorina pelá” (tonsura) que multaban a los pobres campesinos por no asistir a ese rito católico que llaman “sacrificio”.

El escritor Antonio Gala ha ironizado al respecto: “Llamar fiesta a un rito tan sangriento como una corrida de toros es lo contrario de llamar sacrificio al rito incruento de la misa”.  Mi pariente y buen amigo de épocas de adolescencia y juventud (años ha que no le veo), Prudencio Cabezalí Calvo, me recordaba no hace mucho por las redes sociales la multa que tuvieron que pagar sus padres por quedarse en su huerta un domingo (era época de gran trabajo) y no acudir al pueblo para escuchar de la boca del cura sus homilías apocalípticas.  Y maestros de escuela también había que, fanatizados por todo un aberrante espíritu nacional-catolicista, obligaban a copiar cientos y cientos de veces a los alumnos que no pisaban la iglesia en la jornada dominical la consabida frase de “hay que ir a misa todos los domingos y fiestas de guardar”.  Como el papel era caro para los humildes bolsillos de la gente, las copias las hacían en los sacos de papel del cemento o de los piensos para el ganado.  Luego, a los que asistían a misa, los subían a la tribuna de la iglesia, vigilados de cerca por un funcionario municipal, el cual, verdasca de olivo en mano, no les dejaba ni bostezar.

En cuanto los altos jerifaltes de la derecha española se enteraron de la osadía de Podemos, repartieron de inmediato sus consignas a través de “whatsapp”.  Había que contactar con TV2 a las 10,30 horas del domingo, día 12 de marzo, cuando la misa estuviera en sazón.  ¡Y claro que la llamada tuvo efecto!  Las huestes conservadoras y reaccionarias movilizaron a dios y a su madre, como vulgarmente se dice, y triplicaron las cifras de asistencia del domingo anterior.  La manipulación salta a la vista.   Pero estos sucios mangoneos no sirven de nada cuando los barómetros estadísticos muestran bien a las claras que casi el 70% de los españoles no va casi nunca a misa.  Basta con recorrer cualquiera de nuestros pueblos en la jornada del domingo, cuando las campanas llaman a entrar en el templo.  Solo un puñado de jubilados, sobre todo mujeres, se encaminan hacia las penumbras de la iglesia.  Los adolescentes y jóvenes se cuentan con los dedos de una mano.

No será este columnista el que ataque y critique a quienes de corazón y no por aparentar se muestran como fieles feligreses de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana.   El amor y respeto que tengo a mis padres, que todos los domingos, llueva o truene, acuden religiosamente a su “santa misa”, sin contar otros muchos días al año, me lleva a una comprensiva consideración de este paisanaje de nuestras villas y lugares.  Pero ello no quita para que disienta totalmente con el cura salesiano Javier Valiente, el que presenta cada domingo en TV2 el programa “El Día del Señor”, quien se ha despachado tan alegremente al afirmar que “es cierto que el Estado es aconfesional, pero la sociedad no”.  Las encuestas no dicen eso, pero al PP, Ciudadanos (¡también al PSOE de la gestora!) y a otros compañeros mártires de la derecha de este país les traen al pairo las encuestas y la Constitución.  Si somos un Estado aconfesional, habrá que demostrarlo en el día a día y si no que esas formaciones conservadoras o a las que se les escapa la valvulina por la izquierda supriman esa referencia de la Carta Magna.

El nieto materno de Tío Santos Hernández Pulido, natural de Montehermoso, y de Ti Petra Caletrío Miguel, con su socarronería a cuestas, me relataba que “de siempri s,ha dichu que si el cura no tiene mujel, el que la tenga la tieni que ponel. Yo, pol suerti o pol dehgracia, no la tengu; asín que no tengu que ponel ná.  ¡Tantu ponel, tantu ponel…!  Y eh que loh cúrah na,máh sabin que pidil pa,élluh, que de dal…, ¡ni un jarramplu!”   No le faltaba razón al amigo, porque si la Conferencia Episcopal ya cuenta con una cadena propia, la 13TV (la mejor aliada mediática del PP), ¿para qué quiere más espacios en la televisión pública?  La Iglesia financia dicha cadena, conocida como la “TDT party” de la derecha, con el dinero que recibe del Estado vía IRPF.  Los obispos destinan 10 millones de euros para sostenerla como sectaria, casposa y cutre vía de su propaganda neoconservadora, que nada tiene que ver con el espíritu que predica el Papa Francisco.  Diez millones para tales fines y solo seis para Cáritas.  ¡Cuenta redonda!  Pero el trozo de la tarta que es de todos, pese al secretismo y opacidad de Televisión Española,  se agranda aún más cuando se ha conocido que, en el año 2011, la retransmisión de programas de la confesión católica por los canales públicos ascendió a 2,5 millones de euros.  Otros 500.000 euros se los repartieron las confesiones hebrea, musulmana y evangélica.

De haber escuchado Rajoy al amigo Eladio, seguro que le catalogaría como a un Robespierre, o sea, un ateo, un blasfemo, un iconoclasta y pura y dura carnaza para la Inquisición.  A algunos más nos pasaría otro tanto de lo mismo.  Pero aunque Eladio conoció al jefe del PP por la tele, éste no le conoció a él.  Ni tampoco llegará ya a conocerle, porque el bueno de Eladio cogió la mochila para no regresar jamás cuando también lo hacían Romi Biggs, famoso ladrón británico por su asalto al tren postal de Glasgow, y el hispanista francés Claude Couffon.  A sus espaldas cargaba ochenta y siete largos inviernos.  La santa misa recordaba aquel día a San Quinto y a San Basiliano.  Se nos fue nuestro honesto iconoclasta y nosotros nos quedamos escuchando los versos del rapsoda que, inspirado por las nieblas decembrinas, se abrumaba por la ausencia de su musa, a la que amaba porque estaba libre de dogmas y ataduras.  Libre como el sol, como el viento, como el agua…, sin que él pretendiera zancadillear jamás tal libertad.

No comulgar con ruedas de molino
era lo tuyo.  En tus ojos lo leía,
y, por ello, presumías cada día
de llamar al pan, pan, y al vino, vino.

Pan de trigo, que no cuerpo divino.
Vino rojo y no deífica sangría.
Menos dogma, liturgia y letanía
y menos piar con puritano trino.

Amaba tus pupilas de azurita
porque eran el reflejo de aquel cielo
que nunca lo aspergió agua bendita.

A tu vera, luchando con gran celo,
conscientes que tenemos una cita:
rasgar del templo su grandioso velo.

Comentarios
Añadir nuevo
Laureana   |2017-03-20 13:20:39
El PSOE de la gestora renuncia a su ideología laica, que siempre fue bandera de
dicho partido y muestra una vez más que de socialista no tiene absolutamente
nada, por eso los barones, los de las puertas giratorias y otros que cobran
buenas nóminas llevan a Susana como marioneta para manejarla a su antojo,
aunque ella ya es parte de ese aparato, el que traiciona a su ideología con tal
de mantener sus privilegios.
EASO   |2017-03-20 13:29:10
Como extremeña emigrada a San Sebastián, adonde me tuve que marchar para
buscarnos el pan toda mi familia, tengo amargos recuerdos del cura y algunos
maestros de mi pueblo, por ello tengo que decir que lo que se cuenta en este
artículo es una verdad como un templo. A mi padre por el año 1969, estando la
familia temporalmente viviendo en un chozo, yo entonces era muy pequeña, le
multaron por estar haciendo carbón un día de Jueves Santo del mes de marzo,
creo que tuvo que pagar cinco pesetas, y no asistir a la misa y a otros oficios
religiosos. Además, luego nos obligaron a ir todos los domingos en cuanto
tocaban a misa a la puerta de la casa donde vivía un maestro, y este maestro
nos llevaba custodiados a mis padres, a mis dos hermanos y a mi hasta que
entrábamos a misa, los mis hermanos además que ya iban a escuela tuvieron que
copiar una burrada de veces lo de ir a misa todos los domingos y fiestas de
guardar...
EASO   |2017-03-20 13:31:47
Esa era la España de la dictadura de Franco, de la que todavía se siguen
acordando y desearían que volviera los que eran los gallitos en nuestros
pueblos y muchos otros a los que les comieron el coco con aquellos de los
pantanos y del orden que había en España; muchos pantanos pero miles de
personas tuvimos que abandonar nuestros pueblos para irnos a buscar los
garbanzos donde los había y aquel maldito orden no era más que una escasez
absoluta de libertades.
Ppa  - Santa Misa   |2017-03-20 16:30:36
Sr. Barroso tiene usted mas razón que un santo.
No hace mucho en una visita de
las que el Sr. obispo hace a las diferente parroquias de mi ciudad, se nos puso
como ejemplo de familia que no pisamos la iglesia nunca y que tampoco
colaboramos con donativos. Que sabrá el Sr. cura de lo que mi familia hace?
Guillerma   |2017-03-20 17:00:08
El señor Eladio "El Tanquillu" no era ni más ni menos que como la
mayoría de los campesinos de los pueblos, como los obligaban a ir a misa pues
luego se reían de los curas y de todas las cosas de la iglesia sacando chistes
y diciendo mil aleluyas sobre los ensotanados y los que estaban a su alrededor,
chistes muy picantes en muchas ocasiones, o sea, que a la represión que les
caía encima respondían como escape con fina ironía y riéndose a carcajadas
de tanta teología y tanto dogma.
Don Lope   |2017-03-20 17:05:47
Entre el clero, los militares retirados y los terratenientes de nuestros pueblos
extremeños, a los que había que añadirles algunos funcionarios, formaron una
casta en nuestros pueblos que hacían y deshacían a su antojo en la dictadura
de Franco; los militares y los terratenientes llevaban al clero bajo el palio y
se sentaban en un banco reservado para ellos y el alcalde y los concejales
franquista que había en la iglesia. Tenían a la guardia civil a su servicio,
que se arrastraba como perro faldero y hacía de las suyas en los cuartelillos.
El pueblo llano les guardaba las distancias y les temía; era muy consciente de
que estaba atado de pies y manos; la iglesia católica siempre formó casta con
ellos, con los más ricos y poderosos.
Estrella Roja   |2017-03-20 23:27:00
Todo aquel que no le baile el agua a la derecha es un proscrito y hay que
mandarlo al infierno. Rajoy llama indirectamente Robespierre a Pablo Iglesias
igual que los franquistas llamaban a la gente de izquierda rojos de mierda y
aún la siguen llamando así. Ellos, la gente de la derecha tiene un sentido
patrimonial de España y no entienden que otros puedan arrebatarle el poder y si
alguna vez han gobernando las izquierdas porque les votó el pueblo
democráticamente, se levantaron en armas, como ocurrió en la I y II
Repúblicas, y en la segunda originando los muy canallas una guerra civil.
Buen Rollo   |2017-03-21 12:32:03
En mi pueblo solo van a misa cuatro gatos, todos ellos muy beatos y votantes del
PP, pero los concejales del PP solo van cuando tienen que lucir el tipo, sacando
al cura bajo el palio o entregándole el bastón de mando al santo, los demás
puede que anden por los alrededores de la iglesia, ya que estos alrededores
siempre fueron un lugar de tertulia para muchos vecinos los domingos y otras
fiestas a la hora de la misa, pero ninguno de ellos deja de compadrear por
entrar a misa.
Parlero   |2017-03-21 12:38:03
Vaya que si era cachondo el Eladio ese del artículo! Muy bien tiraos esos
chascarrillos y refranes, que no dicen otra cosa nada más que la verdad, y es
que santos a la fuerza son malos de llevar, por eso a la Iglesia solo nos han
llevado a la fuerza a la gente de abajo, que nosotros nos valemos para darnos
falsamente golpes de pecho, que a nosotros, como a la moza de la poesía, nos
gusta llamar al pan pan y al vino vino.
Viva Zapata   |2017-03-21 12:41:38
Los curas siempre han formado parte de la trama caciquil de nuestros pueblos,
puede que alguno haya sido la excepción y ha estado al lado del pueblo llano,
que era lo que mandaba Cristo a sus discípulos, pero la mayoría siempre ha
estado en las comilonas con los ricos del pueblos, la guardia civil, gran parte
de los maestros y otros funcionarios y los cuatro pelotas de siempre, y no
digamos nada, por lo que cuentan, cuando la guerra, que algunos curas hasta se
encargaban de señalar a quien había que "marear" o "pasear", o
sea, darle matarile.
Comadrona 22   |2017-03-21 14:41:25
Cuando abre la boca Podemos, bien sea para lo de la misa o para lo de la mesa,
salen en tropel una "jartá" de impresentables y se la llenan de fango,
del mucho fango que ellos tienen a todas horas en sus manos, pues la mierda les
llega hasta sus cejas. Diga lo que diga Podemos, ellos, los que nos chulean a
diario, echan pestes como apestados que están, y en este juego, efectivamente,
está el PSOE de la Gestora. Si los viejos socialistas, que eran tan honestos y
tan nobles, salieran de sus tumbas y vieran a estos "psociolistos"
pisoteando el sentido laico de la vida del que se impregnó el PSOE original,
seguro que les daban a cada de la Gestora y de sus conmilitones un par de
sonoras bofetadas.
Aparejo   |2017-03-21 19:04:24
¿De qué les vale tanta misa diaria y tanta comunión a estos tíos de la casta
de la derecha si luego son lo peorcito de la sociedad? Siempre han sido unos
explotadores, que a nuestros padres y abuelos, gente de la clase baja, los
explotaban de sol a sol por un cuenco de gazpacho y cuatro cochinos reales; en
nuestros pueblos extremeños quedan muchos malditos recuerdos de ellos y antes,
según cuentan, cuando se podía votar en otras épocas, compraban el voto de
los jornaleros y de los pequeños campesinos, obligándoles a votar a quienes
ellos decían, siempre manipulándolo todo y pasaban por ser los limpios y puros
de la sociedad, y los curas a su vera, comiendo y bebiendo a dos carrillos.
Juliana   |2017-03-21 19:09:35
Menudos "filigresis" han sido los curas por esos nuestros pueblos
perdidos en la geografía extremeña... Dicen que en mi pueblo había uno que
se subía al púlpito y gritaba "¡haced lo que yo os diga pero no hagáis
lo que yo haga!" , y dicen que se saltaba los mandamientos como el que se
salta una pared, y qué me decís de aquellos curas que, cuando la Guerra, se
paseaban por los calles con una pistola al cinto en busca de rojos?
Nombre:
Email:
 
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
:angry::0:confused::cheer:B):evil::silly::dry::lol::kiss::D:pinch:
:(:shock::X:side::):P:unsure::woohoo::huh::whistle:;):s
:!::?::idea::arrow:
 
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 

El Bueno

EL FEO

EL MALO

UNO QUE PASABA POR AQUI