Libre Opinión

La represión del Estado y el delito imaginario de la rebelión catalana

Daniel Raventós y Miguel Salas

Políticos catalanes encarcelados y otros exilados en Suiza, Alemania, Bélgica y Escocia. Todos elegidos en las urnas por la legislación autonómica. Sin haber practicado ninguna violencia. De pensamiento político distinto: de derechas, de izquierda y de extrema izquierda. Con un punto en común: su acuerdo con el derecho del pueblo catalán a decidir qué relaciones quiere mantener con los otros pueblos y naciones del mundo. Vistos los acontecimientos, han acertado los que han preferido el exilio por la gran internacionalización de la situación catalana que a su vez ha puesto en evidencia la vigente justicia española, heredada del franquismo (“La Fiscalía General del Estado, la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo se están comportando no como los órganos de Administración de Justicia de un Estado social y democrático de Derecho, sino como lo que eran en el Régimen de las Leyes Fundamentales”), aspecto no único de lo que significa el régimen de la restauración borbónica –o del 78- más allá de la declamación.

 

BARCELONA: BESITOS, ABRAZOS Y APLAUSOS PARA “EL PREVARICADOR”

PABLO LLARENA DURANTE LA CACHUPINADA JUDICIAL,

EN LA QUE SE ENTREGARON DESPACHOS A LOS NUEVOS JUECES SALIDOS DE LA ESCUELA QUE DIRIGE…

¡¡LA ESPOSA DE LLARENA¡¡, GEMA ESPINOSA. ¿CASUALIDADES O INFLUENCIA POLÍTICA?

ELENA ESCUDERO.Los pitidos y protestas acompañaron, aunque de lejos, la llegada a Barcelona del Borbón y sus Jueces, para presidir el acto de entrega de despachos a la nueva promoción de magistrados, egresados de una Escuela Judicial que preside, ¡oh, casualidad…¡, otra colega llamada Gema Espinosa, esposa del juez Pablo Llarena, al que la justicia alemana y belga han dejado en evidencia “prevaricatoria” y con la toga, el birrete y el mazo, por los suelos. Sin hacer esfuerzo alguno debemos imaginar, con una directora tan bien relacionada, qué clase de magistrados serán los que ayer recibieron su plácet para juzgar, absolver o condenar.

 

La represión económica del Franquismo, además de cruel, desconocida por los españoles.

Cándido Marquesán

Es lamentable que una parte de la sociedad española ignore los crímenes del franquismo o le resultan irrelevantes. Hay razones. En la enseñanza de los colegios e institutos, períodos claves de nuestra Historia del siglo XX como la II República, la Guerra Civil y la dictadura franquista reciben un tratamiento escaso. El profesor Enrique Javier Díez Gutiérrez en el artículo Educando la memoria de las jóvenes generaciones: el olvido escolar de la II República y de la barbarie franquista, nos dice que en el documental Los campos del silencio sobre los presos republicanos, la última parte se grababa en el Instituto de Secundaria de Fabero del Bierzo (León), por lo que preguntó a un grupo de alumnos/as sobre el campo de concentración que había estado ubicado en su pueblo, donde hubo un batallón de unos 250 presos republicanos, de 1939 a 1947, trabajando como esclavos para una empresa privada (Minas Moro) y extrayendo carbón en las minas del Bierzo. La existencia de tal campo la desconocían, y eso que algunos de sus abuelos habían estado ahí presos.

 

Lo suyo y los suyos

Javier Pérez de Albéniz

En la Convención Nacional del Partido Popular, celebrada este fin de semana en Sevilla, María Dolores de Cospedal quiso dejar las cosas muy claras desde la jornada inaugural: “Hay que defender lo nuestro y a los nuestros”. Las palabras de la secretaria general de los populares no se referían a España, no eran una apología de las tradiciones y costumbres de este país, no elogiaban a nuestros personajes ilustres. No. Esas palabras de apoyo entusiasta estaban dirigidas a Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, propietaria de un currículo de ensueño, mentirosa profesional, vergüenza y hazmerreír de buena parte de la sociedad española.

 

Por la creación del Frente Antiimperialista en Extremadura

Comunistas de Extremadura

Ante una crisis económica y social que el capitalismo no puede superar y ante el agotamiento de nuevos mercados, la agresividad del imperialismo se dispara, especialmente la del representado por su sector más violento, el de la OTAN y sus cómplices.Asistimos a auténticos genocidios perpetrados por los regímenes de la OTAN como el reciente caso de Libia, Siria o Yemen, que se suman al de Irak. Millones de muertos, países destruidos, hambre miseria, exilio de millones de seres humanos, este es el precio que la humanidad está pagando para satisfacer los intereses de las oligarquías parásitas.

 

Sé fuerte, Cristina

Rafael Cid

La coyuntura ha querido que estos días confluyan en conflicto dos exigencias del Estado de Derecho que tienen como protagonista a la clase política. De un lado, la aplicación de la presunción de culpabilidad a Carles Puigdemont según se deduce del revés dado por la Audiencia de Schleswig-Holstein al magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena. Y desde el otro bando, el notorio abuso de presunción de inocencia en el mastergate de Cristina Cifuentes. En el primer asunto ha funcionado el código penal del enemigo, término acuñado por Günther Jacobs en 1985 para los casos en que no se castiga al autor por el delito cometido sino por considerarlo personalmente peligroso. Con opuesto formato de justicia preventiva tenemos el segundo ejemplo, una exhibición de ausencia de malicia que inmuniza a la dirigente popular mientras no se demuestre lo contrario.

 

 

Defender a los nuestros

Isabel García

La noria de vértigo que ha provocado en gran parte de la ciudadanía madrileña las informaciones incluso solapadas (de tan continuas) sobre el máster de Cifuentes ha conducido a la opinión pública a un estado de indignación, primero, a uno de perplejidad y de vuelta a la indignación por la impunidad y el grosero estilo político que se estila en buena parte del estamento gobernante de este país que ostenta un partido llamado ‘popular’.La sonrisa congelada de Cifuentes, la soberbia en su cantinela, ‘me quedo, no me voy’, el rostro con el que esgrime una autodefensa basada en la mentira, en el ‘y tú más’, o la desfachatez de pedir a la prensa que cubre este fin de semana la Convención del PP en Sevilla, que la dejan tranquila ‘al menos estos dos días’ supera todo lo insuperable.

 

Las niñas autómatas: un relato de terror donde la sangre es azul por estar helada

Livingstone85

Dos niñas nacieron en un palacio donde habitaba una dinastía real extremadamente decadente. Las taras, vicios y traiciones de sus distintas generaciones, llevaron a que el pueblo se desembarazase de la dinastía en varias ocasiones. La última parecía la definitiva, pero un pequeño dictador les devolvió el trono, que mantienen hasta hoy.Emparentó con el último eslabón de dicha dinastía una mujer pretenciosa y taimada hasta extremos inimaginables. Y se convirtió en reina. Parecía tener complejo de plebeya y, por tal causa, intentaba reafirmar con cada acto su condición de soberana.

 

¿Prevarica el juez Llarenas?

Kaprak 63

Antes de opinar sobre este asunto quiero contextualizar el por qué de esta pregunta. Como todas las mañanas, hoy he estado escuchando la tertulia de RNE. Porque es un buen termómetro para medir el estado de shock del “stablisment de la prensa seria” y analizar de manera directa su miserable papel de mantener a la plebe, (en la que me incluyo), en el estado de información confusa, o desinformación, más absoluto. Lo chocante para el que no esté preparado para el engaño es presenciar el fallo de matrix, (hace años que me tragué la pastilla roja) es decir, cuando la realidad se empeña en aplastar el mundo de ficción paralelo que montan a diario los “medios de comunicación sensatos” para influir tendenciosamente en la opinión de los que se informan a partir de ellos.

 

Las consecuencias de la Transición inmodélica: las crisis social y nacional

Vicenç Navarro

España está hoy experimentando dos de las mayores crisis que haya tenido en su período democrático (1978-2018). Una es la crisis social, que aun cuando no tiene mucha visibilidad mediática, es enorme y queda reflejada en el último informe del European Trade Union Institute (Bad jobs revovery? European Job Quality Index 2005-2015), que muestra que las condiciones del mercado de trabajo en España (de donde la gran mayoría de la población adulta adquiere su sustento) son de las peores de los 28 países que constituyen la Unión Europea, informe que ha pasado desapercibido en los mayores medios de información españoles y que apenas ha llamado la atención en los fórums del establishment político de España, incluyendo Catalunya (ver mi artículo España es el país de la Unión Europea con peores condiciones de trabajo” en Público, 22.02.18).

 
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El Bueno

EL FEO

EL MALO

UNO QUE PASABA POR AQUI